martes, 1 de mayo de 2018


            LA PRISIONERA 

No sabe si está habitada por letras,
o si las letras le dan albergue.
No sabe realmente,
no es fácil, es confuso a veces.

Ella escribe por placer,
aunque también por necesidad,
en su mente se dan cita las letras,
y comienza la gesta de la libertad.

Escribir es un idilio con la inspiración, 
es un acto de entrega absoluta,
es poner al alma desnuda a hablar,
mientras las letras, sus asistentes, 
intentan vestir con palabras su desnudez.

Ella deja afuera al mundo, 
cuando irrumpe adentro la pasión, 
es rehén y carcelera, un amasijo, 
cuando sus amadas letras habilitan la prisión. 


Viviana Laura Castagno Fuentes


       DE PROFESIÓN :"ARTISTA" 

El jardín era un sueño, 
parecía un cuadro surrealista,  
obra de un habilidoso artista, 
el más exquisito del pueblo.

Entre narcisos ; geranios ;
jazmines variados,
delicadas buganvillas,
esculpía, el escultor con tijeras. 

Él no era un jardinero, no, 
era un poeta, un arquitecto, 
escribía poemas con sus flores,
erigía pasajes y laberintos con abetos. 

El invierno silenciaba al artista, 
eran épocas para pergeñar proyectos, 
diseñaba con precisión matemática,  
esbozaba en la tierra su obra magnífica. 

Cuando la primavera asomaba, 
el jardín daba a luz sus simientes,  
Él acunaba cada brote con esmero, 
se iluminaba el corazón del maestro jardinero. 

Había nacido para construir belleza, 
y su proveedora era la naturaleza, 
sacudía la modorra de todo un pueblo
con su magia, su dedicación y entrega. 

Viviana Laura Castagno Fuentes