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domingo, 29 de abril de 2018


        PASAJEROS 


¡Qué viaje éste, el de la vida!... 
somos pasajeros eternos, 
de nada dueños
de todo inquilinos... 
hasta del cuerpo.
Entonces:¿ por qué la soberbia?, 
si al final de la travesía
todo será devuelto:
y como nacimos, nos iremos, 
despojados de todo materialismo. 
El dinero ; el poderío altanero ;
las posesiones ; títulos, 
son sólo eso: cosa nimia, 
cuando vivos, nos separa, 
cuando muertos, nos iguala.
¡Qué viaje éste, el de la vida!;
vivir negando a la muerte 
creer que nos sobra tiempo 
proyectar siempre a futuro 
naufragar en el presente. 
¡Qué viaje éste, el de la vida!. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

                     SOLEDAD

Estaba sola.
Y creía, estaba convencida,
que rodearse de gente
sería su cura, tal vez su medicina.
Y reía ... reía...
Cualquier broma festejaba,
era su manera, absurdos intentos,
por disfrazar sus vacíos eternos.
Se engañaba y era consciente de ello.
No había conversación coherente,
faltó a la cita la emoción,
sólo palabrerío vano,sólo frustración.
Niña, aunque estés acompañada,
tu alma está desamparada.
Creíste hallar la cura,
pero la herida desde adentro se sutura.
Aprende ahora niña,
soledad, no es sentirse sola,
la soledad es un gran aprendizaje
es el taller donde reparamos al alma,
nuestro hospital de emergencia,
con analgésicos y vendajes.

Viviana Laura Castagno Fuentes