viernes, 15 de junio de 2018


             EL ORADOR 


El silencio, 
aunque sea la ausencia de ruidos
posee el don del habla. 
Hay que agudizar los sentidos, 
porque, con cada uno de ellos, 
el aparente silencio 
nos habla, nos comunica siempre, 
es un magistral mensajero. 
Tiene un talento especial,
sabe manifestarse, 
es un generador de ruidos mudos, 
cual hábil orador, 
utiliza su versatilidad escénica, 
para expresarse. 
No crean, no se confundan, 
cuando hay silencio, hay ruidos, 
debemos bucear en el adentro 
habilitar con sutilezas los sentidos, 
para descubrir cuánto nos habla el alma. 


Viviana Laura Castagno Fuentes.