miércoles, 13 de junio de 2018


             NAUFRAGIO 

Nadie supo percibir,
holgaban indicios varios, 
detrás de sus risas dibujadas 
bramaban tempestades, 
mimetizadas de suave brisa.

Nadie miró, sólo vieron, 
no escucharon, sólo oyeron, 
le dolía el alma muy dentro,
se le resquebrajó la vida, 
se sintió velero en un naufragio. 

El mundo siguió impávido, 
nadie detiene su rumbo por el otro, 
caminan encima de los despojos, 
si no les sucede a ellos, 
¿qué sentido tendría involucrarse?. 

Sabe que será su propia rescatista, 
deberá suturar sus cicatrices, 
con hilos de amor y paciencia, 
aprendió que estar a la deriva 
le insufló la fortaleza necesaria 
para reconciliarse con sus largas heridas. 


Viviana Laura Castagno Fuentes