sábado, 30 de junio de 2018


            ESTRATEGIAS 


Cuando la realidad sin anestesia, 
asesta sus golpes y nos desequilibra, 
entonces, en silencio, elijo hacer un viaje,
peregrino hacia mi interior profundo, 
para lograr sobrevivir al afuera.

Enmudezco, porque hay orfandad, 
las palabras me abandonan, 
ellas también se desorientan, 
no logran cohabitar, ni aceptar, 
la violencia que les es ajena. 

Silencio, que la paz se imponga, 
el alma está atribulada, vulnerable, 
disciplinó a sus aliadas, las palabras, 
les conminó a callar y a no decir nada.

Hay que dejar que el temporal se exprese, 
desate su furia, son los ciclos naturales, 
cuando sintamos que volvió la calma, 
saldremos de nuestro escondite interior, 
indemnes, para ponerle voz a nuestra alma,
con las amadas palabras, las sobrevivientes. 


Viviana Laura Castagno Fuentes