domingo, 6 de mayo de 2018

                PRECIADO REGALO 

No somos dueños de la vida,
ni de la propia, 
menos de la ajena.
Triste de aquél, 
que por sobre valiosas vidas 
crea que posee
potestades atribuídas.
No somos dueños,
tampoco de nuestro cuerpo,
menos aún, 
si éste acuna, 
una vida que por nonata
es tan vulnerable, tan desvalida.
La vida es un regalo,
una oportunidad única,
el cuerpo es su refugio
nuestro deber, nuestra obligación, 
es el amoroso cuidado.


Viviana Laura Castagno Fuentes