martes, 1 de mayo de 2018


            LA PRISIONERA 

No sabe si está habitada por letras,
o si las letras le dan albergue.
No sabe realmente,
no es fácil, es confuso a veces.

Ella escribe por placer,
aunque también por necesidad,
en su mente se dan cita las letras,
y comienza la gesta de la libertad.

Escribir es un idilio con la inspiración, 
es un acto de entrega absoluta,
es poner al alma desnuda a hablar,
mientras las letras, sus asistentes, 
intentan vestir con palabras su desnudez.

Ella deja afuera al mundo, 
cuando irrumpe adentro la pasión, 
es rehén y carcelera, un amasijo, 
cuando sus amadas letras habilitan la prisión. 


Viviana Laura Castagno Fuentes