lunes, 7 de marzo de 2016

 " CIELO CON BARRILETE " 

El barrilete, era uno de los juegos que más amaba.
Mis hermanitos y yo, bajo la amorosa dirección de Papá, armábamos con esmero la armazón de nuestro barrilete con caña de bambú. Era una tarea a la que había que dedicar empeño y paciencia, porque a esa armazón debíamos completarla con un fino papel que se rompía con facilidad.
Una vez concluída nuestra obra de arte casi, venía la hermosa aventura de ir a un campo muy verde y espacioso para esperar el momento justo en que el viento habilitaba lo más emocionante de todo :remontar el barrilete con sumo cuidado y dejar que subiera tan alto como el largo de cuerda que tenía.
Así era esta hermosa aventura, tenía la etapa previa, su construcción meticulosa y la finalidad luego, verlo perderse en las alturas y balancearse con enorme elegancia con la ayuda del viento que lo acariciaba.
¡Gracias Vida por la infancia que tuve junto a mis hermanitos, amigos y a mis Padres!.



Viviana Laura Castagno .


" CANDOR DE NIÑA" 

¿Mamá... se ahoga el sol cada tarde?, 
era la pregunta que una mente inocente 
imaginaba cuando las luces del día 
creaban su espectáculo en el poniente. 

La madre, tomaba sus tiernas manos, 
miraba a la niña y ensayaba la explicación, 
no era fácil convencer a una mente frágil 
que no moría el sol, pues era una ilusión. 

¿Cómo decirle que era un fenómeno natural
tan natural como ver en el cielo estrellas, 
a una niña candorosa que exigía observar 
cómo se "ahogaba el sol" cada atardecer 
si era la aventura que amaba vivir con Ella?. 


Viviana Laura Castagno.