sábado, 30 de enero de 2016

" AVES DESOLADAS" 

Y llegó el día tan temido por ellas, 
las azules aguas del caudaloso río 
invadieron cuál ejército armado 
las bellas y verdes praderas en estío.

Ellas, las aves, las dueñas del cielo, 
sintieron que ese suelo que las cobijaba, 
el amparo para los pies de sus árboles 
portadores de nidos, ya no estaba. 

¿Cómo explicar a una dúctil ave, 
que una lluvia pertinaz derramó un río?. 
¿Cómo decirle que la natura posee dones
 que desgarran árboles donde duermen nidos?. 

No, no es tarea fácil, hay que observarlas, 
respetar sus silencios, sus cantos mudos, 
y esperar que la natura marque el ritmo, 
aquiete las aguas y devuelva a las aves 
bailarinas del cielo, lo que han perdido. 

Viviana Laura Castagno.